Mi nombre es Raúl Podetti, soy ingeniero naval, profesor universitario y consultor. Por muchos años dirigí el astillero fundado por mi padre donde diseñamos y construimos más de 120 barcos; tuve una empresa pesquera, dirigí la federación industrial naval y fui funcionario público a cargo del mayor astillero estatal argentino.

Hace años investigo las razones del subdesarrollo del sector naval y propongo soluciones con impacto social, ambiental y competitivo.

Así descubrí que existe un Programa Nacional para la Depredación Argentina que es una efectiva Política de Estado que funciona hace décadas, gobierno tras gobierno, aniquilando nuestros recursos naturales, económicos y sociales.

Hoy te voy a contar un caso de depredación del que fui testigo.

El mar argentino es muy rico en peces y muy pobre en vigilancia. Por eso es ideal para que se desarrolle la piratería que en este caso se llama pesca ilegal. Pero, además, como los piratas no son particularmente cuidadosos, se suma la depredación. Así no sólo nos roban los recursos del presente, sino también los del futuro porque arrasan con el ecosistema.

La pesca ilegal y su depredación son problemas mundiales, con consecuencias económicas (23.000 MMusd/año), ambientales (26 MMt/año) y sociales (+300,000 esclavos). Además de robar y depredar, usan tripulaciones esclavas (de indonesia, filipinas y africanas) que trabajan en condiciones infrahumanas y muchos mueren en altamar (Sólo en Montevideo junto con la pesca ilegal se descarga 1 tripulante muerto/mes).

Miles de barcos piratas principalmente chinos, coreanos, taiwaneses y españoles acechan las zonas pesqueras más ricas del mundo instalados “legalmente” en el límite de las 200 millas. Desde allí, entran furtivamente a robar dentro de la jurisdicción nacional que es la zona más rica pero donde no tienen permiso.

La mayoría de los países que defienden su soberanía y luchan contra este flagelo con políticas adecuadas, leyes, multas y amplias acciones de patrullaje en alta mar.

Pero es un negocio tan colosal que, en ciertos países con funcionarios corruptos y sistemas de control débiles, se arrasa con inusitada fuerza destructiva. Ese es nuestro caso.

La investigación reveló que se trata de otro caso de depredación argentina que involucra al menos 10 gobiernos de signos opuestos. El Caso PESCA ILEGAL es otro gran éxito de la Política de Estado que representa el programa nacional depredAR.

 

Hipótesis de depredación del Caso PESCA ILEGAL

Mi Hipótesis es que funcionarios nacionales por conveniencia o desinterés ayudan a la depredación de recursos pesqueros argentinos facilitando la pesca ilegal.

Para eso:

  • Se demora la provisión de los recursos de patrullaje.
  • Se eluden políticas efectivas de lucha contra la pesca ilegal.
  • Se toman medidas de protección e incentivo a la pesca ilegal.

 

El Valor depredador del Caso PESCA ILEGAL se mide en

Miles de Millones de dólares y

Millones de toneladas de peces robados

Además empeora la imagen argentina en la comunidad internacional naval y confirma la capacidad depredadora de los funcionarios.

 

Las Pruebas de depredación en el caso PESCA ILEGAL se diferencias según sean de Omisión de políticas adecuadas o las más graves, que son las de Acción destructiva.

Entre los casos de Omisión se incluyen a prácticamente todos los gobiernos nacionales de los últimos 40 años que nunca han impulsado adecuadamente la más mínima política efectiva de lucha contra la pesca ilegal, ignorando las buenas prácticas internacionales que ya han tenido éxito en otros países. Sobran las largas declaraciones y encendidos discursos, pero no se puede mencionar casi ninguna acción conducente efectiva.

Esto permite pensar que realmente permitir la Pesca Ilegal es una Política de Estado.

Como ejemplos de Acciones destructivas específicas se distinguen especialmente dos casos en dos épocas muy claramente identificadas:

  • A principios de los años noventa, cuando la pesca ilegal se había convertido ya en un negocio colosal, un exitoso abogado de grandes empresas pesqueras extranjeras fue nombrado ministro del interior.

Desde esa posición y con gran habilidad negociadora, tuvo tres logros trascendentales para sus clientes pesqueros extranjeros.

  • Por un lado, colocó a un colega de su estudio al frente de la Subsecretaría de Pesca desde donde podía otorgar discrecionalmente permisos de pesca y beneficios impositivos a quienes contrataban su oneroso asesoramiento legal. Un ídolo.
  • Por otro lado, se llevó a la Prefectura Naval del Ministerio de Defensa a su propio Ministerio, con lo cual podía ofrecer un nuevo servicio a las empresas pesqueras extranjeras: la seguridad de operar ilegalmente sin control. Un creativo.
  • Finalmente, desarticuló la avanzada adquisición de una flota de patrulleros para la Armada asegurándose que no corriesen riegos a sus clientes durante las incursiones pesqueras ilegales. Un Maestro.
  • La otra acción destructiva ocurrió entre el año 2020 y el 2022 en que llegaron cuatro barcos patrulleros oceánicos (OPV) ilegalmente comprados con gran sobreprecio a Francia, pero que, a pesar de ello, pasaron a ser los únicos recursos de la Armada para cumplir su misión de combatir la pesca ilegal.

Sin embargo, en los dos años que llevan en servicio esos barcos OPV, casi nunca patrullaron en las 200 millas. En vez de estar evitando la pesca ilegal, estos patrulleros pasan casi todo el tiempo amarrados al muelle, al punto que ya son parte de la postal del puerto de Mar del Plata. A menudo recibo por las redes cientos de fotos de esa flota con el hashtag #NOPATRULLAN.

 

Estas son pruebas de que nuestra indefensión ante la pesca ilegal no es culpa de la falta de recursos adecuados como se podría suponer; en realidad hay un coctel explosivo de imperdonable desinterés y complicidad manifiesta.

Estas omisiones y acciones destructivas en conjunto y a lo largo de las décadas se mantienen con los distintos gobiernos confirmando que la pesca Ilegal es una política de estado.

Este es un caso más de la depredación del estado naval argentino que en algunas décadas nos dejó millonarias pérdidas económicas, destruyó miles de puestos de trabajo, aniquiló millones de toneladas de riqueza natural, emitió millones de toneladas de emisiones nocivas y se cobró más de 1044 muertes evitables.

Si esto ocurre en el minúsculo mundo naval que yo conozco, imaginate el tamaño colosal que tiene esta depredación tomando el resto de las actividades del país. Es colosal. Y esa es la escala necesaria para lograr sumergir a un país como el nuestro.

 

Soy Raúl Podetti y quiero parar la depredación de la Argentina.

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https://www.fao.org/news/story/es/item/892865/icode/

https://www.nationalgeographicla.com/medio-ambiente/2019/06/trabajo-esclavo-para-la-pesca-existe-tecnologia-que-tiene-como-objetivo-detenerlo

https://www.carbono.news/recursos-naturales/pesca-ilegal-esclavitud-moderna-a-bordo-de-los-barcos-que-depredan-los-oceanos/