Mi nombre es Raúl Podetti, soy ingeniero naval, profesor universitario y consultor. Por muchos años dirigí el astillero fundado por mi padre donde diseñamos y construimos más de 120 barcos; tuve una empresa pesquera, ayudé al sindicato, dirigí la federación industrial naval y fui funcionario público a cargo del mayor astillero estatal argentino.

Hace años investigo las razones del subdesarrollo del sector naval y propongo soluciones con impacto social, ambiental y competitivo.

Así descubrí que existe un Programa Nacional para la Depredación Argentina que es una efectiva Política de Estado que funciona hace décadas, gobierno tras gobierno, aniquilando nuestros recursos naturales, económicos y sociales.

Hoy te voy a contar un caso de depredación del que fui testigo.

 

 

El INIDEP es el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero, que depende del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación y realiza tareas de investigación en el mar. Para modernizar su flota, en 2014 planificó la adquisición de nuevos barcos de investigación con financiamiento del BID.

El primero de esos barcos se licitó en noviembre 2015, el segundo en marzo 2016 y el tercero se planea para el año 2023.

Mi investigación reveló que se trata de otro caso de depredación argentina que involucra al menos 3 gobiernos de signos opuestos. El Caso INIDEP es otro gran éxito de la Política de Estado que representa el programa nacional depredAR.

 

Hipótesis de depredación del Caso INIDEP

Mi Hipótesis es que funcionarios del INIDEP y un astillero español se asociaron para hacer negocios basados en la depredación de recursos argentinos.

Para eso el INIDEP

  • Arma licitaciones que favorecen indebidamente al astillero español
  • Excluyen a profesionales, industriales y operarios nacionales capaces de participar en los trabajos.
  • Contratan profesionales navales con obvios conflictos de intereses para beneficiar al astillero español
  • Realizan tareas de promoción comercial del astillero español con recursos de los argentinos.

 

El Valor depredador de este Caso INIDEP es de orden de:

  • 40 MMusd innecesariamente ya contratados en el exterior.
  • 100 MMusd sería el valor de la próxima compra que parecería orientarse al mismo astillero español.
  • 600 puestos de trabajos argentinos perdidos hasta ahora
  • 1300 puestos se perderían con el tercer barco
  • La corrupción de este caso empeora la imagen argentina en la comunidad internacional naval y confirma que el poder depredador que llegó a acumular un grupo de funcionarios de cuarto nivel gubernamental.

Las Pruebas de depredación en este caso resaltan 15 “casualidades” muy sospechosas.

Un único oferente ganó ambas licitaciones

  • Casualidad 1: De los cientos de astilleros del mundo capaces de construir estos barcos sólo se presentó uno, que obviamente ganó.

Las pocas empresas internacionales que llegaron a enterarse no quisieron perder el tiempo ya que, por los aspectos técnicos, plazos y condiciones de la licitación era obvio que estaba orientada para favorecer al sospechado astillero español.

  • Casualidad 2: Algo similar estaría planeándose para el tercer barco (2023), cuyas características básicas y presupuesto estarían en sorprendente coincidencia con las del nuevo diseño que acaba de lanzar el astillero español sospechado.

Los astilleros argentinos fueron excluidos

Para asegurar el fraude, debía evitarse toda oportunidad de ganar a los astilleros argentinos ya que las cláusulas BID del pliego (Sec.III.1) otorgaban cierta preferencia a las ofertas nacionales. Para eso, el INIDEP introdujo exigencias innecesarias para excluir o dificultar en extremo la participación de la industria nacional. El INIDEP declaraba que los argentinos eran incapaces de hacer estos barcos a pesar de su reconocida capacidad para este tipo de barcos.

  • Casualidad 3: Años atrás hubo una licitación internacional similar, justamente también financiada por el BID y ganada por un astillero argentino que exportó a Uruguay el más moderno y exitoso buque de investigación pesquera que aun hoy opera en la región, el BIP Aldebarán (ROU).

Los ingenieros argentinos fueron excluidos

Para asegurar el fraude también debía evitarse la participación de profesionales navales argentinos. Así, el INDEP armó un equipo de diseño naval con un par de biólogos, oceanógrafos, técnicos en sonido y bachilleres secundarios.

  • Casualidad 4: Ningún integrante del equipo era ingeniero naval matriculado en Argentina que por ley son los únicos habilitados para diseñar barcos en el país. A pesar de haber cientos de ingenieros navales argentinos, el INIDEP decidió buscar uno en cualquier otro lugar del planeta.

El único experto naval que encontró el INIDEP estaba en España

La búsqueda internacional del experto naval concluyó muy rápido y de entre decenas de miles de profesionales disponible en el mundo el INIDEP encontró uno en España. Pero…

  • Casualidad 5: Este experto español había hecho un trabajo similar en México y esa licitación mexicana se le había adjudicado justamente al mismo astillero español sospechado
  • Casualidad 6: La consultora naval fundada por este experto español es vecina del afortunado astillero español
  • Casualidad 7: El INIDEP excluyó a la industria nacional de la licitación por el informe que logró de este experto que calificó de incapaz a la industria argentina.
  • Casualidad 8: La web de la consultora de este asesor español muestra como propios los diseños de estos barcos.
  • Casualidad 9: Esa consultora recibió un pago millonario de parte de su vecino y agradecido astillero español sospechado por supuestos servicios de supervisión de obra en los barcos para el INIDEP.

 

Además,

El INIDEP contrató de inspector de obra a quien se convirtiera en comisionista del mismo astillero español sospechado

  • Casualidad 10: De entre los cientos de ingenieros argentinos disponibles, el INIDEP justo eligió contratar como inspector de esa obra, al único ingeniero argentino que resulta ser agente comisionista comercial del astillero español al que debía controlar.
  • Casualidad 11: La gestión del actual comisionista-inspector fue tan exitosa que la Argentina terminó pagando un sobreprecio del 25% sobre el contratado al astillero español representado-controlado

 

Finalmente,

El INIDEP es un promotor del astillero español.

Una de las más onerosas y efectivas acciones de promoción comercial de los astilleros es llevar sus barcos hasta el puerto de sus potenciales clientes. Raramente se hace por lo disparatadamente caro que resulta.

En junio 2022 el INIDEP gastó un gran presupuesto nacional para llevar a mostrar a Montevideo el barco construido en España por el astillero español sospechado.

  • Casualidad 12: Esta inaudita gestión comercial de Argentina en favor de un astillero español ocurrió en un momento extremadamente oportuno. Casualmente Uruguay piensa reemplazar su actual buque de investigación pesquera (Aldebarán) y el astillero español sospechado ha hecho ofertas recientes.
  • Casualidad 13: El buque Aldebarán, a reemplazar por Uruguay fue construido hace varios años en Argentina, tras una verdadera y transparente licitación internacionales también con financiamiento del BID. Pero nadie de la industria naval argentina fue invitado por el INIDEP en ese viaje promocional que hizo la Argentina para favorecer a la industria española y perjudicarnos a nosotros que pagamos el viaje.

 

 El INIDEP estaba informado de las prácticas desleales del astillero español

  • Casualidad 14: En su momento se les avisó a las autoridades INIDEP de los fraudes habituales de este astillero español en licitaciones para Méjico y para el Canal de Panamá en compras indebidas que habrían superado los 158 MMusd, con sobornos del orden del 10%.

El INIDEP proyecta licitar un nuevo barco en 2023 (¡100 MMUSD!)

  • Casualidad 15:

Pero además de investigar estos evidentes fraudes, debemos estar muy atentos para evitar uno nuevo y mucho mayor:

Para el tercer barco, planeado para el año 2023 por 100 MMusd, las necesidades expresadas por el INIDEP son casualmente coincidentes con las características de un nuevo diseño que acaba de lanzar al mercado el astillero español sospechado. Es el mismo modus operandi.

 

 

Este es un caso más de la depredación del estado naval argentino que en algunas décadas nos dejó millonarias pérdidas económicas, destruyó miles de puestos de trabajo, aniquiló millones de toneladas de riqueza natural, emitió millones de toneladas de emisiones nocivas y se cobró más de 1044 muertes evitables.

Si esto ocurre en el minúsculo mundo naval que yo conozco, imaginate el tamaño colosal que tiene esta depredación tomando el resto de las actividades del país. Es colosal. Y esa es la escala necesaria para lograr sumergir a un país como el nuestro.

 

Soy Raúl Podetti y quiero parar la depredación de la Argentina.

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